
Los pómulos son los protagonistas silenciosos del rostro. Cuando están en su sitio nadie los nota, pero cuando empiezan a perder volumen el cambio se ve enseguida: la mirada se apaga, el contorno facial se descuelga y la cara entera transmite cansancio. En Instituto Lynch llevamos más de 20 años en Sevilla devolviendo firmeza y aumento a los pómulos con relleno de ácido hialurónico, la técnica que mejor resultado da cuando se busca recuperar volumen de forma natural. Un tratamiento sin cirugía, sin ingreso y con un resultado que ves el mismo día.
El aumento de pómulos es un tratamiento estético que devuelve volumen, proyección y firmeza a la zona malar del rostro, justo debajo del ojo. No es solo cuestión de añadir bulto: bien hecho, levanta los tejidos circundantes, marca el contorno facial y rejuvenece la mirada sin tocar nada más.
A partir de los 30 empezamos a producir menos colágeno cada año. La grasa que tenemos repartida por el rostro se redistribuye o desaparece, los huesos faciales pierden densidad y la gravedad hace el resto. El resultado es ese descuelgue progresivo que primero se nota en el contorno, después en las mejillas y finalmente en la mandíbula. No afecta solo a mujeres. Los hombres también lo sufren, aunque la pérdida ósea suele ser más tardía y el descuelgue se concentra más en la mandíbula que en la zona malar.
Hay tres síntomas que indican que es buen momento para valorar un aumento de pómulos: Si te identificas con dos de estas tres, lo mejor es pedir una valoración. No quiere decir que necesites hacer algo ya, pero sí que un profesional te diga qué está pasando y qué opciones tienes.
El ácido hialurónico es una sustancia que el propio organismo fabrica de manera natural. Tiene una capacidad enorme para retener agua y dar volumen, y por eso se utiliza desde hace décadas en medicina estética. Para el relleno de pómulos se emplea un ácido hialurónico de alta densidad, diseñado específicamente para zonas con hueso debajo y que necesitan estructura.
La sesión completa lleva entre 30 y 45 minutos. Aplicamos primero una crema anestésica para minimizar las molestias y, una vez la piel está adormecida, se inyecta el producto en los puntos clave del pómulo siguiendo el patrón natural de tu rostro. No es lo mismo el pómulo de cada persona, así que cada infiltración se decide en función de tu anatomía. El resultado se ve desde que sales por la puerta, aunque los dos o tres primeros días hay algo de inflamación que distorsiona el resultado final. A partir del cuarto día ya ves cómo te va a quedar. El ácido hialurónico en los pómulos dura entre 12 y 18 meses, dependiendo de tu metabolismo, la cantidad de producto y la zona infiltrada. La gente joven con metabolismo rápido lo reabsorbe antes, las personas mayores de 50 suelen mantenerlo más tiempo. Cuando empieza a bajar, lo notas de forma gradual. No es que un día desaparezca, sino que el efecto se va suavizando hasta que decides volver para una sesión de mantenimiento. No hay postoperatorio como tal. Puedes hacer vida normal desde el mismo día, pero hay algunas recomendaciones para que el resultado sea el mejor: Es habitual que aparezcan pequeños hematomas en los puntos de inyección. Se van en 4 o 5 días y se disimulan fácil con maquillaje a partir del segundo día. Aquí toca ser honestos. El ácido hialurónico es un tratamiento seguro cuando lo hace un profesional con experiencia y se usa producto de calidad, pero no está libre de efectos secundarios. La transparencia con esto es lo que nos diferencia. Lo más habitual son los hematomas, el enrojecimiento y la inflamación durante los primeros días. Le pasa a casi todo el mundo en mayor o menor medida y desaparece sin más. También puedes notar la zona algo dura al tacto durante las primeras semanas, hasta que el ácido hialurónico se integra completamente con los tejidos. Hay tres cosas que no son negociables: Si te ofrecen ácido hialurónico a precio sospechosamente bajo, sin valoración previa o en un local que no tiene autorización sanitaria, sal por la puerta. No merece la pena ahorrarse 100€ a cambio de jugarte la cara.
El precio del aumento de pómulos en Sevilla varía bastante según la técnica, la cantidad de producto y el centro donde te lo hagas. Por dar referencias orientativas: una sesión de relleno con ácido hialurónico de marca homologada es de 330€. Un protocolo de radiofrecuencia facial completo se mueve en un rango similar pero repartido en varias sesiones. Para conocer el presupuesto exacto en tu caso, la valoración inicial es el primer paso. En Instituto Lynch la primera valoración no cuesta nada. Vienes, hablamos de lo que te preocupa, te examinamos el rostro y te explicamos qué opciones tienes con su precio detallado. No hay compromiso ninguno. Si decides hacerlo, fenomenal. Si decides pensártelo o ir a otro centro, también.
El relleno de pómulos en hombres tiene matices propios. La estructura ósea masculina es distinta, los pómulos suelen ser más angulares y el resultado tiene que reforzar esa angulosidad en lugar de redondear el rostro como en la mujer. Trabajamos con un volumen menor y en puntos ligeramente diferentes para mantener la masculinidad del rostro. El resultado es un pómulo más definido, una mirada más despierta y un contorno facial más firme, pero sin que se note “que te has hecho algo”. Cada vez son más los hombres que pasan por Instituto Lynch para este tratamiento. La discreción es total y el resultado, natural.
No demasiado. Aplicamos crema anestésica antes y la mayoría de las pacientes describe la sensación como una ligera presión o pinchazo puntual. Hay puntos más sensibles que otros, pero la sesión completa es perfectamente tolerable. Si tienes umbral del dolor bajo, usamos cánula en lugar de aguja en algunos puntos para que casi no notes nada.
Sí. El relleno de pómulos se lleva bien con tratamientos para las arrugas del contorno de ojos, las manchas o la flacidez del cuello. En tu diagnóstico valoramos si tiene sentido combinarlo en tu caso concreto.
Sí. Si por lo que sea no te gusta el resultado, existe una enzima que se llama hialuronidasa que disuelve el ácido hialurónico en 24-48 horas y deja la zona como estaba antes. Es una garantía que no dan otros tratamientos de relleno y una de las razones por las que el ácido hialurónico es tan seguro.
No hay una edad universal. Lo habitual es que el aumento de pómulos se empiece a plantear a partir de los 35-40 años, cuando ya hay una pérdida de volumen evidente. Antes de esa edad rara vez tiene sentido, salvo en casos de pómulos muy planos por genética donde el objetivo no es rejuvenecer sino armonizar el rostro.
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¿Qué es el aumento de pómulos y cuándo está indicado?
¿Por qué parecen los pómulos caidos con el paso de la edad?
Señales de que necesitas un tratamiento
Relleno de pómulos con ácido hialurónico
¿Cómo se realiza la sesión?
¿Cuánto dura el resultado?
Postratamiento y cuidados
Efectos secundarios del ácido hialurónico en pómulos
Reacciones leves y transitorias
¿Por qué elegir a Instituto Lynch?
Precio del aumento de pómulos en Sevilla
Diagnóstico inicial sin compromiso
Aumento de pómulos para hombres
Preguntas frecuentes sobre aumento de pómulos
Soy la fundadora de Instituto Lynch, con más de 20 años de experiencia en el sector de la estética sin cirugía. Mi vocación siempre ha sido cuidar la piel de mujeres y hombres con soluciones efectivas, seguras y personalizadas.
Trabajo con principios activos concentrados y la aparatología más avanzada del mercado, lo que nos permite obtener resultados visibles y duraderos. Me acompaña un equipo de profesionales en formación constante, comprometido con ofrecer lo que tu piel realmente necesita.
Desde este blog, comparto consejos, novedades y todo lo que he aprendido en estas dos décadas dedicadas a la belleza y el bienestar.




































